La cerradura invisible

Aunque el gran público no es aún consciente de las virtudes de las cerraduras invisibles, lo cierto es que son un sistema muy eficaz y que cada vez está siendo instalado por más personas.

¿Qué es una cerradura invisible?

Se trata de una cerradura que no puede forzarse desde el exterior y que permanece invisible ante los ojos del ladrón. Se instalan junto a la puerta, de manera que complementan a los cierres tradicionales y les dan un extra de protección a las puertas. El hecho de que no puedan verse se lo pone más difícil a los ladrones, que no sabrán de la presencia de una cerradura invisible hasta que vean que sus esfuerzos por forzar una cerradura son en balde, momento en que desistirá de su intento.

Las cerraduras invisibles son ideales para combatir robos en negocios o en viviendas familiares. Funcionan por medio de un mecanismo electrónico, el cual se activa nada más notar que la cerradura principal está siendo forzada, de manera que la apertura de la puerta sea imposible. Estas cerraduras pueden instalarse en cualquier clase de puerta, desde las blindadas hasta las más sencillas o las de comercios y negocios. Las cerraduras invisibles pueden colocarse incluso en las ventanas para que los ladrones no aprovechen ninguna fisura en el hogar para entrar.

Es un mando a distancia el que activará esta cerradura; se recomienda activarlo justo antes de abandonar la vivienda. Para combatir posible hackeos, la cerradura cuenta con un sistema encriptado de códigos que se actualiza constantemente, para que así los ladrones no puedan tampoco descifrarlo.

Cerraduras invisibles. Ventajas

Funciona de manera sencilla, a través de un pequeño mando a distancia, e impide que los ladrones puedan entrar una vez que hayan forzado la cerradura principal. Con ellas, los propietarios podrán entrar y salir sin problemas aunque esté activado el sistema. Esta cerradura opera gracias a unas pequeñas baterías, las cuales pueden cargarse con eficiencia; hay mecanismo que informan a sus usuarios en caso de que falte energía a la batería.

Son cerraduras fáciles de instalar, por lo que no hará falta ni solicitar los servicios de un cerrajero si se tienen los conocimientos necesario. Además, pesan muy poco y pueden encontrarse en el mercado a un precio barato. Por ello, cada vez más familias y empresas ven en estas cerraduras una opción idónea para mejorar su seguridad.

Qué cerradura invisible adquirir en el mercado

Comprobar la duración de la batería es lo primero que hay que mirar, ya que habrá que cargar más veces las cerraduras que sean menos eficientes (por lo general, las baterías duran entre ocho y diez meses si tienen un uso medio de veinte aperturas al día). También habría que mirar qué medio de instalación tiene la cerradura, ya que podría ser mediante tornillo o por medio de fijación adhesiva, ambos métodos muy fáciles de instalar (la adhesiva, un poco más fácil incluso).

Otras variables a tener en cuenta a la hora de comprar una cerradura invisible serían su peso y los porcentajes de humedad que necesitan para operar adecuadamente (aunque depende del modelo, la mayoría trabajan con niveles de humedad entre el cinco y el ochenta y cinco por ciento). Son cerraduras de interior, lo que minimizará el problema de la humedad. Mirar el número de mandos a distancia será importante si la familia cuente con varios miembros que quieran darle uso (hay modelos que ofrecen hasta dieciséis mandos). Vigilar la energía de la batería a menudo será recomendable para evitarse disgustos. De lo que no hay duda es que las cerraduras invisibles son buenos sistemas de protección.

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